Fomentar la toma de conciencia (mental, emocional y corporal) con el fin de desarrollar nuestros recursos y capacidades. Facilitar la expresión adecuada de pensamientos y emociones. Ampliar el autoconcepto para integrar los aspectos que rechazamos. Resolver los conflictos de nuestra vida cotidiana y encontrar una forma más sana de afrontarlos.
Se trabajarán las creencias que tenemos sobre nosotros mismos como “Soy torpe”,” inútil”, “incompetente”,“todo me sale mal”, “No tengo personalidad, los demás hacen conmigo lo que quieren”,… los deberías: perfeccionismo, autoexigencias, “No puedo fallar”, etc.), y cómo estas creencias influyen en la relación con nosotros mismos (dialogo interno) y con los demás (Cómo nos comunicamos, qué mostramos al otro sobre mi mismo).